Transgresores de la legalidad: los militaresy su lucha legítima por el poder en San Luis Potosí, 1869-1870

Transgresores de la legalidad: los militaresy su lucha legítima por el poder en San Luis Potosí, 1869-1870

Transgressors of Legality:Soldiers and their Legitimate Struggle for Power in San Luis Potosi, 1869-1870

 

Flor de María Salazar Mendoza*

Información sobre la autora:

Flor de María Salazar Mendoza. Obtuvo su doctoradoen el Department of Hispanic,Portuguese and LatinAmerican Studies de la Bristol University,Gran Bretaña. Es profesora-investigadora en la Universidad Autónoma de San LuisPotosí desde 1992. En los últimos diez años se ha dedicado al estudio de losprocesos de identidad nacional a partir del discurso cívico del siglo XIX. Esautora del libro La junta patriótica de la capital potosina. Un espaciopolítico de los liberales (1873-1882) (1999). Recientemente escribió"Juan Bustamante's Pronunciamiento and the Civic Speechesthat Condemned It. San Luis Potosí(1868-1869)" en Celebrating Insurrection. The Commemoration andRepresentation of the Nineteenth-Century Mexican Pronunciamiento(Nebraska Press, 2013).

About the author:

Flor de María SalazarMendoza. Salazar earned a doctorate from the Department ofHispanic, Portuguese and Latin American Studies at the University of Bristol, Great Britain. She has worked as a researchprofessor at the Universidad Autónoma de San LuisPotosí since 1992. In the last ten years, her studies have focused on processesof national identity based on 19th century civic discourse. She is the authorof the book La junta patriótica de la capital potosina. Un espaciopolítico de los liberales(1873-1882) (1999). She recently wrote "Juan Bustamante's Pronunciamiento and the Civic Speeches that Condemned It.San Luis Potosí (1868-1869)" in Celebrating Insurrection. TheCommemoration and Representation of the Nineteenth-Century Mexican Pronunciamiento (Nebraska Press, 2013).

Resumen

Eneste artículo se analizan las razones que motivaron a un grupo de militaresencabezados por el general Francisco Antonio Aguirre a inconformarse ante eldesarrollo de las elecciones para gobernador en el año de 1869, ya que losmiembros de la legislatura local no declararon gobernador constitucionalelecto. Ante este escenario indefinido, los militares transgredieron el ordenal iniciar un pronunciamiento para externar su inconformidad. El gobiernogeneral intervino en la vida política interna de los potosinos al ordenar a unafacción del ejército regular de la federación que sofocara a los pronunciados.El movimiento político tomó otra dimensión y los sublevados redactaron un Planpolítico en contra del presidente Benito Juárez y sus ministros. El movimientose mantuvo vigente al iniciar 1870, así el gobierno general envió a San LuisPotosí al general Mariano Escobedo con el propósito de restablecer a lasautoridades legítimas. Luego de conseguir su objetivo, Escobedo se postuló comogobernador y ganó las elecciones en ese año. Las fuentes documentales primariasque utilicé se localizan en archivos locales y del extranjero.

Palabras clave: Militares; elecciones; transgresores; planpolítico; Benito Juárez.

Abstract

This article analyzesthe reasons that drove a group of soldiers led by General Francisco AntonioAguirre to oppose the process to elect a governor in 1869, as the members ofthe local legislature did not declare an elected constitutional governor. Facedwith these uncertain circumstances, the soldiers disobeyed their orders andlaunched an uprising to express their disagreement. The general governmentintervened in the internal political life of the inhabitants of San LuisPotosí, by ordering a faction of the regular federal army to suppress thesoldiers involved in the uprising. The political movement acquired anotherdimension, and the rebel soldiers drafted a political plan against theincumbent President Benito Juárez and his ministers. The movement continuedinto early 1870, in response to which the general government sent GeneralMariano Escobedo to San Luis Potosí to restore the legitimate authorities.After achieving his objective, Escobedo stood as a candidate for governor andwon that year's elections. The primary documentary sources used are found inarchives in Mexico and abroad.

Key words: Soldiers; elections; transgressors; political plan; Benito Juárez.

 

 

Fecha de recepción: febrero de 2012;  Fecha de aceptación:julio de 2013.

 

 

Motivadospor el escenario promisorio que se vislumbraba tras restaurarse la república,un grupo de militares residentes en la ciudad de San Luis Potosí que habíanluchado durante la intervención francesa y ayudado a resistir la república,brindaron su apoyo al político potosino Juan Bustamante para que se convirtieraen gobernador electo del estado de San Luis Potosí; a cambio de ello, y si elresultado de las elecciones lo favorecía, él les permitiría el acceso aposiciones políticas de alta jerarquía, o bien, a puestos administrativos oburocráticos. Los castrenses encontraron en el proceso electoral de 1867 laoportunidad para incorporarse en las esferas de poder político local yconvertirse en autoridades legítimas.1 Las elecciones tuvieron lugary el cómputo final arrojó como triunfador a Bustamante, quien protestó comogobernador constitucional el día 22 de noviembre de 1867; su periodo sería porcuatro años, sin embargo, no todo resultó como se esperaba, el cálculo políticode los bustamantistas falló y pocos mesesdespués de haber protestado el cargo, desde el seno del Congreso estatal seorquestó una campaña en su contra, lo que provocó que el gobernador Bustamantesolicitara una licencia por seis meses para separarse temporalmente del cargo.A partir de entonces comenzaron a mostrarse signos de inestabilidad y rupturaentre los grupos de poder así como nuevos aspirantes a ocupar el puesto degobernador. Un año después, en 1869, la renuncia de Juan Bustamante fueinminente y por ese motivo las autoridades responsables de las eleccionessuscribieron las condiciones necesarias para convocar a nuevas elecciones yvotar por el que sería el nuevo gobernador constitucional del estado potosinopor el periodo de 1869 a 1872; a dicha convocatoria acudieron cinco candidatos,entre ellos el general Antonio Aguirre, otrora bustamantista.La pretensión de los castrenses, indudablemente legítima, no pudo concretarsepor la vía legal y por esa razón iniciaron un pronunciamiento2 conla intención de expresar a la opinión pública su desacuerdo sobre el desarrollodel proceso electoral y también para que se sumaran al movimiento políticosciviles, comerciantes, terratenientes y vecinos.

Ungrupo de poder, como es el de los militares, ha sido escasamente estudiado porlos historiadores locales. Manuel Muro y Primo Feliciano Velázquez, porejemplo, incluyeron en sus historias sobre San Luis Potosí los conflictos y lasrupturas políticas de los años de 1869 y 1870, empero estos son enunciadoscronológicamente sin llegar a un análisis del problema.3 En lo quecorresponde a la historiografía nacional el historiador Daniel Cosío Villegas(1988) escribió un número considerable de páginas sobre los movimientostransgresores que aquí se estudian, por lo tanto, su Historia moderna deMéxico es una fuente indispensable para conocer y entender el contexto deesos años así como a los actores políticos que intervinieron. Con lasreflexiones que aquí planteo, deseo contribuir a un análisis el cual permitaconocer el proceder que siguieron los castrenses —en defensa de la soberaníadel estado— al oponerse de forma violenta a las decisiones que desde el podercentral impuso Benito Juárez con la clara intención de intervenir en la vida políticadel estado de San Luis Potosí.4

Eneste artículo analizo las razones que motivaron a un grupo de militaresencabezados por el candidato Francisco Antonio Aguirre a inconformarse por eldesarrollo de las elecciones para gobernador en el año de 1869; susaspiraciones legítimas por gobernar San Luis Potosí —según expresaron— losmotivaron a participar en el proceso electoral en el marco que dictaban lasleyes, sin embargo, pronto se sintieron relegados y tras el desencantoencontraron en el pronunciamiento la vía idónea para externar su inconformidad.Su movimiento al margen de la ley estuvo condenado al fracaso; los pronunciadosse convirtieron en transgresores y por ello hubo que detenerlos.

Eltexto está dividido en cuatro apartados: en el primero muestro el contextolocal previo al año de elección y explico las razones por las cuales se tuvo queconvocar a nuevas elecciones en 1869 y no hasta 1871 como correspondía alperiodo constitucional.5 En el segundo muestro el papel queprotagonizaron los legisladores del estado al organizar el proceso electoral ylas formas jurídicas que idearon para limitar la participación de losmilitares. En el tercero muestro algunos debates que se suscitaron en el senodel Congreso local y la manera en cómo los diputados enfrentaron los conflictosque se presentaron durante el periodo electoral y poselectoral; en el cuarto yúltimo hago énfasis en el pronunciamiento que encabezó el general Aguirre, elcual surgió a raíz de su inconformidad ante la indecisión de las autoridadeslocales para definir al ganador de la contienda electoral. Asimismo, profundizolas razones que motivaron a los generales Pedro Martínez y Manuel Larrañaga deadherirse al pronunciamiento de Aguirre y la publicación del plan político através del cual se exigió un cambio en el ejecutivo de la unión con unpresidente interino. Para concluir ofrezco unas consideraciones finales.

 

Contexto político de los años 1867-1869: la renuncia deun gobernador y la elección de uno nuevo

EnMéxico políticos, ideólogos e intelectuales liberales decimonónicosconsideraron el año de 1867 como el de la "segunda independenciamexicana". Para los republicanos triunfantes resistir el segundo imperio yel episodio del fusilamiento del emperador Maximiliano marcó una nueva era,especialmente en asuntos de política interna e internacional (Hamnett, 1998, pp. 227-244).6 La restauración dela república permitió a algunos actores políticos leales al sistema supermanencia en los principales escenarios de decisión, el propio Benito Juárezlogró mantenerse en la presidencia hasta 1872, año de su muerte.7Tras el regreso formal de esta pléyade al poder, es claro que elpresidencialismo se patentizó y, en contraste, la democracia no logródesarrollarse de manera plena como lo sustentaba la Constitución de 1857; sinduda el deseo por reelegirse fue un impedimento claro para frenarla (Hamnett, 1996, pp. 673-684).8

Juárezy algunos miembros de su gabinete vivieron en San Luis Potosí de febrero ajunio de 1867, meses en los que la ciudad fue convertida en capital de larepública por segunda ocasión (Salazar, 2007, pp. 83-140). Durante los cincomeses que el presidente de México vivió en San Luis contó con la ayudavoluntaria, patriótica e interesada de numerosos potosinos adeptos al sistemarepublicano y a su gobierno, quienes compartieron la idea de resistir alsegundo imperio hasta que cayera; Juan Bustamante, político leal eincondicional al juarismo fue el artífice del apoyo brindado al gobiernorepublicano. Durante la estancia de los poderes supremos en San Luis Potosí,Bustamante facilitó todo tipo de ayuda para derrocar definitivamente al segundoemperador de México, Fernando Maximiliano de Habsburgo; el auxilio quesolicitaron las autoridades locales implicó en numerosas ocasiones que estaspresionaran a comerciantes locales y extranjeros así como a hacendados para queles proporcionaran recursos monetarios y de otra especie (Salazar, 2011, pp.145-162).9

Pocodespués de que Juárez y los miembros de su gabinete partieron a la ciudad deMéxico se dieron las condiciones políticas necesarias para convocar aelecciones en San Luis Potosí. Juan Bustamante, en ese momento con suficientecapital social, se postuló para gobernador.10 El voto de loselectores lo favoreció y el 22 de noviembre de 1867 los integrantes de la II LegislaturaConstitucional le tomaron la protesta de ley; no obstante, apenas habíacomenzado el año de 1868 cuando la mayoría de los diputados se tornó en sucontra (Muro, 1973, t. 3, p. 536).11 Se lo acusó de haber cometido"delitos oficiales y comunes" y de "sedición y falsedad".12Si bien es cierto que los argumentos fueron válidos, estimo que Bustamantehabía agotado su capital social puesto que los cargos que le imputaron nofueron del todo graves; en este sentido, coincido con la opinión que expresó elentonces diputado local Julián de los Reyes sobre el juicio que se emprendió encontra del gobernador constitucional: "no es de carácter criminal sinopolítico" [cursivas mías].13 Bustamante no tuvo otraalternativa que solicitar una licencia y separarse del cargo; para el mes deseptiembre de 1868 lo hizo de manera formal.

Apartir de la renuncia de Bustamante la inestabilidad e incertidumbre políticasimperaron en el ánimo de los potosinos.14 Un número de seguidoresque aún confiaban en que el gobernador con licencia retomara su puestoiniciaron un pronunciamiento, y el 20 de agosto de 1869 Bustamante hizo lopropio en la Villa de Cedral, San Luis Potosí;también se pronunciaron otros adeptos en poblaciones como las de Ahualulco, Guadalcázar y Charcas.El pronunciamiento también encontró eco en la zona media del estado,principalmente en el ayuntamiento de Rioverde y enlos partidos de Tancanhuitz y Tamazunchale,ubicados en la región huasteca. Es muy probable que los pronunciados calcularanque el número de adeptos se incrementaría conforme avanzara el movimiento, sinembargo, no fue así; un conteo de pronunciados arroja la cifra de 340 hombresentre civiles y militares, cantidad nada despreciable, pero quizá insuficientepara lograr reinstalarlo como gobernador (Muro, 1973, t. 3, pp. 569-576)15El pronunciamiento a favor de Bustamante fracasó y por ello envió su renunciaal Congreso local, la cual fue aceptada en octubre de 1869; con este acto secerró toda posibilidad política para él (Salazar, 2012, pp. 228-247).16

Tanpronto Bustamante quedó fuera del tablero político, las nuevas autoridades delgobierno local encabezadas por Carlos Tovar —gobernador sustituto deBustamante— se dieron a la tarea de preparar la Ley de Convocatoria paraElecciones de Ayuntamientos, Diputados y Gobernador; como se verá más adelante,algunos artículos de esta se redactaron con la intención de cerrarle de una vezpor todas el paso a todos aquellos militares bustamantistasque aspiraran a ocupar la gubernatura del estado potosino. En el siguienteapartado analizo algunos artículos de esta Ley así como el desarrollo delproceso de elección.

 

El marco jurídico para nuevas eleccionesconstitucionales: candados para los militares

Laestrategia más importante para desplazar definitivamente a los bustamantistas de sus aspiraciones por tomar elcontrol de las instituciones de gobierno se le debe a Carlos Tovar y a losintegrantes de la II Legislatura Constitucional, quienes a través de laredacción de la ley para elegir nuevos gobernantes intentaron impedir queparticiparan como electores. Tan pronto se publicó, los militares comenzaron amostrar interés por participar en la contienda, estaban ávidos de recibir surecompensa por haber sido "buenos patriotas" combatiendo a losenemigos de la nación: los imperialistas. Los castrenses vieron en laconvocatoria de elección el camino legítimo y constitucional para ocuparespacios de poder, se les abría una puerta de posibilidades factibles paraacceder a puestos de decisión (Cosío, 1988, t. 1, pp. 66-67).17 Sibien su pertenencia al ejército les otorgaba cierto estatus, algunos de ellosse consideraban meritorios para ocupar posiciones en las estructuras degobierno local las cuales utilizarían como trampolín político para conquistarnuevas oportunidades más allá del estado potosino.

Através del decreto 181 del día 18 de mayo de 1869 la legislatura decretó la Leyde Convocatoria para Elecciones de Ayuntamientos, Diputados y Gobernador, lacual estaba formada por 57 artículos, tres secciones, causa de nulidad de laselecciones y disposiciones generales. Para los fines de este análisis,únicamente haré énfasis en los artículos que se refieren a la organización,desarrollo, nulidad del proceso así como a aquellos en los que se aludedirectamente a los militares.18

Enel artículo 1° se señalaba que la división electoral "consta[ba] de trece partidos y 52 municipalidades".19En el desarrollo de las elecciones participarían: 90 alcaldes, 191 regidores,ocho comisarios y 29 síndicos quienes a su vez, de acuerdo con el artículo 7°,nombrarían un comisionado que "levant[aría] padrones exactos de los habitantes de todo sexo quehaya en el cuartel o sección, y repart[iría] lasboletas que deben servir de credenciales a los ciudadanos que tengan derecho avotar".20 Sin embargo, no todos los que estarían en el padrónpodrían votar, quedaban excluidos los extranjeros, los menores de edad (18años) y las mujeres. Para poder ejercer su voto los electores deberían cubrirademás los requisitos de "ser mexicano, [ser] mayor de edad y tener unmodo honesto de vivir".21 Después de levantar el padrón, lospresidentes de los ayuntamientos fijarían en lugares públicos las listas conlos nombres de los ciudadanos que tenían derecho a votar, y aquellos ciudadanosvecinos que no aparecieran en ellas "reclama[rían]sus derechos a votar, ante el empadronador, en el término de dos días".22

EnSan Luis Potosí el tema de la vecindad fue fundamental para el desarrollo delas elecciones de 1869; a los militares se les exigió tenerla. La historiadoraMaría Luna Argudín (2006) elaboró un estudioexhaustivo sobre el Congreso y la política mexicana en el siglo XIX. En unapartado de su libro aborda el problema de la vecindad y sostiene que elconcepto de vecino

le dio a la ciudadanía una connotaciónterritorial [...] la ciudadanía fue "natural" y "orgánica"[...] porque la condición de vecino y de ciudadano recaía en la calificacióndel "modo honesto de vivir" que representaba una combinación devirtudes como el prestigio, la honorabilidad, la riqueza y la estimaen que se tenía a la persona [cursivas mías] (pp. 69, 72-73).

Vecinoentonces, era aquel ciudadano con lazos provinciales reconocidos por sucomunidad, con facultades morales y riqueza lograda dignamente.

Enel caso que aquí se estudia, es altamente probable que las autoridades responsables de las elecciones no vieran con buenos ojos a los militares que participarían en la elección como candidatos o votantes; desde su punto devista, la participación activa que habían tenido los castrenses en elpronunciamiento de Juan Bustamante no garantizaba la estabilidad institucionaldel estado potosino.

Lalegislatura local, temerosa de que Aguirre pretendiera valerse de la fuerza federal, privó en su convocatoria del voto activo y pasivo a los militares delejército regular y de las guardias nacionales del Estado (Cosío, 1988, t. I, p.541).

Retomando al articulado de la ley, el 44 refería que las elecciones de gobernador sellevarían a cabo al día siguiente de verificadas las elecciones de diputados yserían organizadas por las mismas juntas del partido. En el 46 se asentaba que

el expediente de elección, que lo compondránlas listas de escrutinio, cédulas y acta respectiva, se remitirá a lasecretaría de Gobierno para que esta lo dirija a la del Congreso, el día de suprimera junta preparatoria.23

Losredactores de la ley previnieron posibles causas para anular la elección yestas quedaron establecidas en el artículo 48:

1. Porfalta de un requisito legal en el electo o porque esté comprendido en alguna restricciónde las que expresa esta ley.

2. Porqueen el nombramiento haya intervenido amenaza o violencia de cualquier especie.

3. Porhaber denunciado soborno o cohecho en la elección.

4. Porerror sustancial respecto a la persona nombrada.

5. Porfalta de la mayoría absoluta de los diputados presentes en las juntaselectorales que no sean primarias.

6. Porerror o fraude de la computación de los votos e infracción de los artículos 17y 27 de la presente ley.24

Cualquierinfracción cometida en alguno de los puntos anteriores facultaba a lasautoridades a anular el proceso electoral.

Enlas Disposiciones generales, cuatro artículos se refieren expresamente ala clase militar:

Artículo51. No tienen derecho al voto activo los que hayan servido al llamado imperio yla intervención.

Artículo52. Los individuos de la clase de tropa permanentes y de milicia activa que estésobre las armas o en asamblea, votarán como simples ciudadanos en surespectiva sección, respetándose por morada de ellos el cuartel o alojamientoque habiten [cursivas mías]. Los generales, jefes u oficiales en servicio,votarán en la sección donde correspondan las casas donde estén alojados.

Artículo53. Para que voten los individuos de tropa [cursivas mías], recibiránlas boletas del comisionado de sección respectiva conforme a lo prevenido paralos demás ciudadanos y se presentarán a votar desarmados [cursivasmías].

Artículo56. En las juntas electorales no habrá guardias, ni se presentarán armadoslos ciudadanos [cursivas mías]; y para deliberar en ellas sobreinteligencia y ejecución de esta Ley, se necesita la formación deproposiciones, que admitidas a discusión serán aprobadas o reprobadas a mayoríaabsoluta de los presentes: el presidente de las juntas respectivas concederá lapalabra por turno y por sólo dos veces a dos de los electores que la pidan enpro y los dos de la que la pidan en contra, sin que puedan exceder de mediahora. Tomada una resolución cualquiera, debe ajustarse a ella la junta que lohubiere acordado.25

Conla redacción de la ley quedó listo el marco jurídico, el siguiente paso fueconvocar a la ciudadanía a través del cuerpo electoral para que ejerciera suderecho al voto (Escobedo, 1874, pp. 6-32).26 Los diputados de la IILegislatura que redactaron la Ley de Convocatoria terminaron sus funciones enlos primeros días del mes de septiembre de 1869, por lo que correspondió a lalegislatura entrante hacerse cargo del proceso electoral.27

 

Debates y conflictos durante el proceso electoral yposelectoral, 1869-1870

El15 de septiembre de 1869 se instaló la III Legislatura Constitucional, la cualconcluiría sus funciones el 14 de septiembre de 1871, esta quedó integrada porlos diputados: Benigno Arriaga, Atenógenes Barragán,Francisco Bustamante, Eulalio Degollado, Miguel María Esparza, Justo Flores,Leocadio Gutiérrez, Cayetano Legorreta, Eleazaro Martínez, Manuel Pereyra y Antonio Quezada. Un mesmás tarde de su instalación, el 19 de octubre, los diputados aprobaron laconvocatoria para la elección de gobernador constitucional.28 En lasesión del día 25 se dio cuenta de un oficio a través del cual el gobernadorsustituto Carlos Tovar renunciaba a la gubernatura "por enfermedad";esta le fue admitida e inmediatamente después los legisladores designaron aJuan Barragán como gobernador sustituto de Tovar.29

Haciael mes de noviembre, los diputados convocaron a la ciudadanía para queeligieran al nuevo gobernador. De acuerdo con Manuel Muro (1973) -historiadorde la época— hubo cinco candidatos oficiales: los recién electos diputadosMiguel María Esparza y Francisco Bustamante, Carlos Tovar, SóstenesEscándon y el general Francisco Antonio Aguirre,quien a decir de Muro (1973) estuvo apoyado por el antiguo grupo vinculado aldepuesto gobernador Juan Bustamante.30 La elección se llevó a caboen ese mismo mes y se caracterizó por la desconfianza, la tensión, el conflictoy algunos actos violentos. Este escenario, desfavorable a todas luces para lademocracia potosina decimonónica, fue provocado principalmente por ladisposición de los integrantes de la legislatura local de privar, conforme a laLey, del sufragio efectivo a los miembros del ejército permanente queguarnecían en la plaza.31 El 10 de noviembre, en una sesión que tuvolugar en la Sala de Comisiones del Congreso, los legisladores respondieron deforma negativa al ocurso que suscribieron los ciudadanos jefes y oficiales dela 3a División, en el cual solicitaban la derogación del artículo 5° de la LeyElectoral decretado el 10 de octubre de 1869, en el cual no se excluía a losmilitares del voto activo sino que lo reglamentaba, exigiendo sólo para ellos,los requisitos que para los demás ciudadanos se ordenaban: el de vecindad, elcual podrían tener o no. Es obvio que los legisladores no tuvieron voluntadpara responder favorablemente la demanda legal de los militares.

Lanegativa evidencia que los diputados potosinos no ocultaron cierto temor de queun militar tuviera la posibilidad de convertirse en gobernador; en todo momentofueron conscientes de que al permitírseles votar, los castrenses estarían enposibilidad de decidir la elección a favor de su candidato, el generalFrancisco Antonio Aguirre, sobre todo porque "el antiguo círculo bustamantista así como las tropas de la 3a División"simpatizaban con él (Cosío, 1988, t. I, p. 541). El temor del cuerpolegislativo estuvo fundado entonces en los vínculos que Aguirre tuvo con JuanBustamante y no necesariamente porque el candidato careciera de vecindad. Deacuerdo con la tipología de Argudín (2006), un vecinodebería de tener "'un modo honesto de vivir' que representaba unacondición de virtudes como el prestigio, la honorabilidad, la riqueza y laestima en que se tenía a una persona"; con base en esta, el candidatoFrancisco Antonio Aguirre reunía la mayoría de las condiciones vecinales: habíaparticipado activamente en la lucha contra la intervención francesa y elsegundo imperio; poseía —al menos— ocho propiedades pequeñas en la ciudad deSan Luis, contaba por lo tanto con prestigio y riqueza, en otras palabras, concapital social y económico (Muro, 1973, t. 3, p. 588).32

Ensu Historia de San Luis Potosí, Muro (1973) narra que una semana antesde la votación, durante el registro del padrón e instalación de las mesaselectorales ubicadas al sur de la ciudad de San Luis, se presentaron losmilitares —vestidos de civiles— para inscribirse como electores, no obstante,el registro les fue negado. De la prohibición surgieron protestas e insultosentre los castrenses y los funcionarios encargados del proceso de elección; losánimos se caldearon a tal grado que se hizo uso de armas de fuego e incluso seregistraron muertos y heridos (t. 3, p. 589). La versión del historiadorpotosino sobre estos incidentes coincide en gran medida con la de Cosío:

muchos soldados vestidos de paisanopretendieron hacerse de las mesas electorales, y los instaladores trataron deimpedirlo; menudearon las injurias, los golpes; hubo heridos y hasta muertos;en el Barrio de San Migue-lito, el pueblo atacó violentamente a los soldadosque se adueñaron de una mesa, y se enardeció hasta el punto de echarse sobreuna patrulla que acudía a imponer el orden, todo con un saldo de tres muertos ysiete heridos (1988, t. 1, p. 542).

Enla sesión del Congreso del 25 de noviembre los diputados discutieron sobre loshechos violentos y sugirieron que las elecciones deberían suspenderse,recriminaron que

los soldados del ejército que se hayan deguarnición en esta ciudad, donde contra la ley han tomado parte, disfrazados yarmados, en la instalación de las mesas electorales, [sic] sino tambiénporque la influencia moral de estos falsea la voluntad del pueblo comosucedió hace dos años en la elección de gobernador del estado [cursivasmías ].33

Trasuna amplia discusión, en el seno del Congreso se tomó la decisión de enviarleal presidente Benito Juárez un comunicado en el que expusieron los abusoscometidos por los soldados del ejército así como una descripción del ambiente,"el fundado temor que la población tiene [de] que se repitan esos abusos y[se] ocasione[n] mayores desgracias".34 El mensaje remitido aJuárez corrobora la intranquilidad que provocaron los eventos, los legisladorestemieron que los sucesos tomaran una dimensión distinta, por lo tanto,estimaron que la intervención oportuna del gobierno general podría preveniracontecimientos de esta naturaleza, incluso allende del estado potosino.

Despuésde conocer las noticias sobre los acontecimientos en San Luis Potosí, Juárezenvió su respuesta a través de un telegrama y ordenó de manera inmediata a laguarnición que se mantuviera al margen y obedeciera la ley del estado.Persuadidos por sus superiores, los participantes en la gresca acataron demanera vertical el precepto que emanó desde el centro. Así, tras un ambientetenso, el domingo 28 de noviembre de 1869 se llevaron a cabo las votaciones taly como se tenía programado.

Contrarioa los cálculos de las autoridades locales, la votación no se verificó en lostrece partidos del estado, por lo tanto, ninguno de los cinco candidatosoficiales logró obtener la mayoría absoluta. Esta debilidad del procesoelectoral fue aprovechada por los legisladores y por ello se dieron a la tareade valorar si debían designar a un ganador con el cómputo obtenido hasta esemomento. He considerado la posibilidad de que la apatía e intransigenciaexhibida por los diputados para llevar a buen término el conteo y ladesignación de quién sería el nuevo gobernante no estuvo a favor de losmilitares. Mediaba diciembre y los legisladores aún no designaban a quien seríael nuevo ejecutivo del estado; es muy probable que para esa fecha el generalAguirre se sintiera derrotado ante la incertidumbre que provocaron loslegisladores al no tomar ninguna decisión y también seguramente sintiódesconfianza por la validez de las elecciones. Al parecer, Aguirre sabía quecontaba con una cantidad considerable de prosélitos en la capital —que setraducía en votos contables— pero no era ingenuo en pensar que algunos votos asu favor podrían ser repartidos a los otros dos candidatos.

Finalmente,el día 15 de diciembre de 1869 los miembros de la legislatura tuvieron a bienreunirse en la sede del Congreso e iniciaron la sesión en la que discutirían elfallo de las elecciones que habían tenido lugar el mes anterior;lamentablemente la sesión no pudo concluir ya que "hombres armadosirrumpieron en la asamblea y de facto fueron privados de la libertad elgobernador sustituto [Juan Barragán] y los diputados que se encontrabanpresentes".35 Velázquez (2004) sostiene que tan pronto seaceptó la renuncia de Juan Barragán se nombró a SóstenesEscandón —candidato en esa contienda— como gobernador provisional y que:

Aldarse cuenta con un oficio de gobierno se presentó en el salón don Jorge [García]Granados a la cabeza de 50 hombres armados y habiendo llegado hasta cerca delos asientos de los CC. diputados, mandó a dichafuerza preparara las armas y apuntar intimidando de que no se movieran y quequedaban presos, después de la cual el ciudadano presidente declaró que con lapresencia de la fuerza armada la Cámara no podía deliberar libremente, en cuyavirtud levantaba la sesión. El citado Jorge [García] Granados ordenó a unoficial que condujera presos a los ciudadanos diputados y los pusiera en laspiezas interiores con centinelas de vista, lo cual se verificó (t. 3, p. 129).36

Esteacontecimiento es sin duda una expresión de transgresión a las institucioneslegítimas del estado, el cual se suscitó ante la incapacidad de loslegisladores potosinos de solucionar y destrabar el conflicto poselectoral, porello no les quedó otro camino a los actores políticos afectados que quebrantarel orden institucional.

Conel propósito de darle cierta organización al movimiento, los pronunciadosnombraron una Junta Popular la cual le confirió el mando supremo al generalFrancisco Antonio Aguirre; una vez investido de gobernador y comandantemilitar, recorrió las calles de la ciudad exclamando "haber hecho en sunombre [del pueblo] el motín". Con esta frase se auto-descartó de ser unhombre ambicioso al tiempo que persuadió a sus receptores que la lucha sefundamentaba en el respeto a la soberanía estatal.37 Los mismosargumentos discursivos los redactó en una carta a Juárez:

Meapresuro a poner en conocimiento de usted que el pueblo y la guardia nacionaldel estado han consumado hoy un movimiento político desconociendo a lasautoridades locales y llamándome a ejercer el poder interinamente [...] yo mehe visto en el alto deber de aceptar semejante situación [porque] lo he visto,lo he palpado, es un movimiento eminentemente popular [...] el pueblo noha tenido la menor libertad para ejercer sus sagrados derechos para sufragar enlas mesas electorales. [...] he juzgado mi presencia necesaria al frente de lasituación, no porque ambicione nada, se lo protesto a usted en el senode la amistad, sino por salvar a la población de pronto y después al estado, delos males de una revolución [...] si yo hubiera rehusado, se habría convertidoel movimiento en un motín de funestos resultados. [...] no pretendo ser elcabecilla de una revuelta, sino precisamente el fiel observante de nuestrosprincipios republicanos, condición sin la cual no habría pensado, ni por unmomento, ligarme a los impulsos del pueblo potosino. [...] confío en elrecto juicio de usted que pesará mis razones, en su probidad y patriotismo quele dejen comprender lo que vale el derecho de los pueblos y, sobre todo, en lacircunstancia de nuestro acatamiento al gobierno general que respetamos en loque vale [cursivas mías] y en el aprecio, finalmente, que usted tiene labondad de dispensar a su muy atento servidor. (Tamayo, 2006).38

Mástarde, en un intento por conseguir la anuencia del gobierno federal, Aguirreenvió a la ciudad de México una comisión popular para que dialogara con elministro de Gobernación; en la entrevista los integrantes de la comisiónratificaron su respeto por las autoridades federales y le comunicaronigualmente la firme determinación del gobernador Aguirre de convocar "aelecciones para volver a un régimen constitucional" (Cosío, 1988, t. 1, p.543). Si bien es cierto que con este acto los pronunciados manifestaron sulealtad a las autoridades federales, también lo es que su intención fue que sereconociera y legitimara la subversión; esta pretensión, empero, fuedefinitivamente improbable e incluso, ingenua:

Creerque podían darle un reconocimiento de la legitimidad del poder federal que lesordenaba someter a los rebeldes, sólo podía caber en hombres ignorantes [...]de la regla de que no puede ponerse en ridículo la autoridad de un ministrode la Guerra y esperar de él simpatía y benevolencia [cursivas mías](Cosío, 1988, t. 1, p. 572).

Elesfuerzo de los comisionados fue inútil, el presidente Juárez estuvo convencidode imponer el principio de autoridad y así se lo hizo saber a Aguirre:

Supongoque con la mejor intención y sólo por evitar mayores males aceptó usted elcarácter de jefe en el movimiento que se ha efectuado [...] pero por lo mismo,que creo a usted poseído de buena fe y, sobre todo, por ser usted un amigo aquien aprecio, no quiero que sea usted envuelto en las consecuenciasdesagradables que inevitablemente resultarán del mal paso que se ha dado, si nose procura volver al buen camino que aconseja la prudencia y el patriotismo.

Ental concepto me he resuelto a escribir a usted en lo confidencial parasuplicarle haga valer toda su influencia y valimiento a fin de manifestar a laspersonas que han tomado parte en los sucesos iniciados el gravísimo errorque han cometido usando de las vías de hecho para remediar los males de que seaquejan, pues sólo los medios legales pueden dar un resultado satisfactorio yhonroso y las vías de hecho sólo sirven para desnaturalizar la causa más justay para sistematizar la anarquía.

Por esto la nación toda y las autoridades supremas hanadoptado por programa reprobar todo motín y todo medio violento que ataque alas autoridades legítimas de la federación y de los estados sea cual fuere elpretexto a que se apele para justificarlo [cursivas mías] (Tamayo, 2006).39

Aguirreleyó la misiva y redactó su respuesta tres días después, en ella reiteró aldestinatario su determinación de continuar con el movimiento:

Aquíse ha perdido toda noción de libertad [...] el sufragio popular fue convertidoen una burla [...] ¿Quería usted señor, que el pueblo potosino, que fue uno delos que más contribuyeron con su sangre y sus recursos a dar fin en Querétaro ala intervención extranjera, fuera tan sufrido que tolerara todo eso sin darseñales de vida? En tal caso ya no sería abnegado y humilde, sino degradadoy abyecto.

Me es, pues, doloroso repetir a usted que está fuera delo posible el retroceder respecto de lo que se ha hecho en este estado; pero sí creo queusted y sus dignos consejeros encontrarán un extremo cualquiera que, sinajar en lo más mínimo la dignidad del pueblo potosino, sin menoscabar el honorde los que hemos aceptado esta situación y sin chocar con el ejercicio de lasoberanía de los estados, garantizada por la Constitución [cursivas mías],evite el que se derrame, otra vez más, inútilmente, la sangre mexicana (Tamayo,2006).40

Porel contenido de la carta, Juárez se dio cuenta que efectivamente ni Aguirre nisus seguidores darían marcha atrás, por ello inmediatamente instruyó a IgnacioMejía ordenara al general Manuel Larrañaga batiera a los sublevados, este encambio se sumó al movimiento de Aguirre (Tamayo, 2006)41 y adoptóuna actitud indulgente hacia los sublevados concediéndoles un par de horas paraorganizarse; casi a punto de terminar el plazo, llegó a la ciudad de San Luisel general Pedro Martínez como nuevo jefe titular de la 3a Brigadade la 3a División; traía consigo la encomienda de tomar el control de lasituación, restablecer a las autoridades legítimas y acabar con lospronunciados.

Ladesignación de Martínez indica que el gobierno general tuvo plena confianza ensus estrategias para sofocar a los sublevados, su eficacia en la resolución deeste tipo de conflictos estaba comprobada desde 1868 cuando extinguió elpronunciamiento de Juan Bustamante; sin embargo, tanto Juárez como Mejíapasaron por alto que el nuevo titular de la 3a Brigada, además de serpartidario de la candidatura de Aguirre, juzgó que el pronunciamiento iniciadoel 15 de diciembre estuvo fundamentado en la voluntad del pueblo "que essoberano", por lo tanto, estimó que las causas que lo originaron fueronsuficientes y legítimas para hacerlo (Cosío, 1988, t. 1, p. 546).42Martínez incumplió las órdenes del centro y se unió al movimiento de Aguirre;para demostrar su adhesión redactó un acta, la cual firmaron él y sussubordinados el día 24 de diciembre de 1869.

Lapublicación del Acta en la ciudad de San Luis Potosí —se anunció con salvas deartillería y repiques de campana— fue una muestra tangible de"desobediencia al gobierno federal" que evidenció la fortaleza delejército republicano "de sostener los principios democráticos"(Cosío, 1988, t. 1, p. 546). Los firmantes no desconocieron los poderesfederales, pero sí se les excitó que reconocieran y respetaran la soberanía delos estados y el movimiento. El gobierno general no se doblegó ante la nuevarecomposición de fuerzas en el estado potosino, de tal manera que conservó sudisposición de perseguir a los pronunciados; a partir de ese momento elmovimiento llegó a un punto en el cual fue imposible la reconciliación de laspartes en conflicto, conscientes de ello Aguirre, Martínez, Larrañaga y susseguidores —locales y foráneos— redactaron un plan político en el cual seresolvió "desconocer al presidente y a su gobierno" (Fowler, 2009, p. 22).43

Deacuerdo con los firmantes del plan, un cambio en el ejecutivo de la unión traeríabeneficios que redundarían a la patria ya que Juárez y sus ministros habíanestado infringiendo de diversas maneras y de cuantos modos posibles laConstitución de 1857. Los redactores explicaron que si bien la nación habíatolerado semejantes ataques a las instituciones en múltiples ocasiones, habíasido porque las circunstancias exigían que el pueblo mexicano se presentasefuerte y unido —concretamente durante la intervención extranjera— con elpropósito de consolidar un gobierno firme y estable capaz de enfrentar conéxito las dificultades; empero, habían transcurrido más de dos años y ningúncambio significativo en las posiciones políticas de alto nivel jerárquico habíatenido lugar. Ante este sosiego, los pronunciados urgían una renovación en el ejecutivode la nación; con la aparición del plan se desmarcaron de una vez por todas delgobierno general. El desencanto entre algunos miembros de la clase militar fueevidente, de modo que el pronunciamiento y el plan político fueron losinstrumentos idóneos para cristalizar los principios de legalidad incluidos enla Constitución de 1857.44

 

Un plan político en contra de Benito Juárez

Através del plan, Aguirre, Martínez, Larrañaga y sus adeptos denunciaronabiertamente que en los once años que Juárez había permanecido en lapresidencia no había rendido cuentas a nadie de sus actos ni "de lasfacultades extraordinarias que en diversas épocas se le ha[bía]nconferido, lo cual arguye menosprecio a la nación por no haber logradolealmente sus deberes".45 La prolongación en el poder,asentaron, en unas mismas manos conllevaba a la tiranía y a la dictadura ycontradecía, al menos, una de las principales bases que constituían larepública: el poder no debía ser vitalicio, sino que convenía renovarse cadacuatro años; desde la perspectiva de los pronunciados, seguir tolerando lapermanencia del presidente y sus ministros ponía en grave peligro a lasinstituciones.46 Juárez, denunciaron, no había convocado aelecciones democráticas y había hecho uso de redes clientelares únicamente parasu beneficio.

Otroseñalamiento que hicieron fue sobre cómo el ejecutivo "hacía pedazos elcódigo fundamental";47 consideraronque los deberes fundamentales del ejército de la república, de los gobiernos delos estados y de los ciudadanos en general era defender los principios en quese basaban las instituciones. Denunciaron, además, que investido de susfacultades el ejecutivo "ha hecho un uso bárbaro de la pena de muerte,extendiendo sin ningún límite hasta a los delitos políticos" [cursivasmías].48 Los pronunciados puntualizaron que su plan no tenía porobjeto hacer una revolución de principios, aspiraban, más bien, a que en larepública se practicaran las libertades de los ciudadanos sin afectar elgobierno de otros estados de la federación.

Eldescontento que exclamaron los pronunciados en San Luis Potosí hacia elpresidente de México pronto encontró eco en otras entidades de la federación;zacatecas y Orizaba, Veracruz, se sumaron a la cruzada. Estas insurreccionesterminaron por alertar a las autoridades del gobierno general sobre el peligroy alcance de estos movimientos transgresores, lo que denota que los gobernantesno menospreciaron ninguno, por insignificante que hubiera parecido.49De acuerdo con Ignacio Mejía el pronunciamiento de San Luis Potosí habíaalcanzado "proporciones colosales" ya que contaba con el soporte delas fuerzas federales, mando experto y armas modernas (Cosío, 1988, t. 1, p.550).

Mejíano estuvo equivocado, al iniciar el año de 1870 el pronunciamiento se manteníavigente; ante tal horizonte el gobierno general intervino una vez más en lavida política del estado potosino. Para el mes de febrero las autoridadesfederales resolvieron enviar una división del ejército comandada por el generalMariano Escobedo —triunfador del sitio de Querétaro— con el propósito derestablecer a las autoridades legítimas del estado. Los pronunciados lideradospor Martínez combatieron a Escobedo pero él tuvo ventaja numérica sobre ellosya que llegó a San Luis acompañado de 6 000 o 7 000 hombres. El panorama paralos transgresores fue poco alentador, por ello resolvieron salir de San Luis;para el 14 de febrero Escobedo ocupó la capital del estado reinstalando a lasautoridades legítimas, seguidamente ordenó a dos militares de su enteraconfianza, el coronel Santiago Nieto y el general SóstenesRocha, que persiguieran a los sublevados para que les dieran alcance y losderrotaran de manera definitiva (Muro, 1973, t. 3, pp. 5 95-5 96).50Mientras los pronunciados intentaron evitar su captura, Aguirre y Martínezlograron expatriarse al sur de los Estados Unidos de Norteamérica, regresandopoco después a México amparándose en la ley de amnistía (Cosío, 1988, t. 1, p.567).

Elfin de la turbulencia permitió que se retomara el ritmo habitual de la vidainstitucional en el estado, los integrantes del Congreso se reunieron el 19 defebrero de 1870 para continuar con el periodo de sesiones el cual se habíavisto interrumpido desde el 15 de diciembre de 1869 a raíz del atentadorevolucionario. En una sesión del mes de febrero, los diputados lograron dosacuerdos: informarle al presidente de México el restablecimiento de lasautoridades legítimas y comunicarle al ciudadano SóstenesEscandón que se presentara ante la Cámara para rendir protesta de ley comogobernador sustituto.51 Sin duda, la intervención del gobiernogeneral encabezada por Escobedo fue eficaz: se rehabilitó a los actorespolíticos que habían sido depuestos por Aguirre y se recuperó, por lo tanto, elorden en el estado potosino.

Enmayo los diputados redactaron la nueva convocatoria para elegir gobernadorconstitucional; el candidato prominente fue Mariano Escobedo, quien obtuvo"la mayoría absoluta de votos" y se convirtió, de acuerdo con eldecreto núm. 46 que emitió la legislatura, en gobernador constitucional delestado en septiembre de 1870. En opinión de Cosío Villegas (1988), Escobedoaceptó ser candidato "en parte, quién lo duda, por ambición de emprenderuna carrera política, pero también por servir designios del gobiernofederal" (t. 1, p. 80). Cualquiera que haya sido la razón que llevó aEscobedo a postularse, su estreno como gobernador no fue cómodo ya que tuvo queenfrentar una serie de problemas; así lo expresó a su amigo el diputado por elestado de Jalisco Ignacio L. Vallarta:

Hetomado ya posesión del gobierno y aunque son muy difíciles las circunstanciaspor que atraviesa el estado, tanto por la desorganización absoluta en todoslos ramos de la administración, como por la terquedad de los elementos con queel gobierno tendrá que combatir [cursivas mías], confío, a pesar de lapequeñez de mi inteligencia, en que podré establecer la administración, si aello me ayudan mis buenos amigos, entre los que tengo la honra de contar austed cuyos consejos espero que me iluminen en el difícil puesto a que he sidollamado.52

Elgobernador Escobedo estuvo al tanto de las divergencias que provocaron sunombramiento, así lo confió a Vallarta:

Distintasson las versiones que han hecho circular los enemigos del orden con motivo demi advenimiento al gobierno y tal vez hayan llegado a sus oídos muy alteradoslos hechos que han tenido lugar en este estado, pero sean cuales fueranaquellas yo estoy pronto a referir a usted la verdad en cuanto lo creyerenecesario, pudiendo asegurar a usted desde ahora que [si] he aceptado lagobernación del estado ha sido guiado solamente por el deseo de hacer algo ensu bien, aunque comprendo que este puesto sólo me producirá disgustos ysinsabores [cursivas mías].53

Loscaminos por los que transitó el general Escobedo fueron complicados; enfrentóhostilidades las cuales logró afrontar durante su periodo como gobernante.54

Ensuma, los castrenses que apoyaron al general Francisco Antonio Aguirre —primeroen su candidatura y después en el pronunciamiento— para que se convirtiera engobernador de San Luis Potosí fracasaron e irónicamente un militar, MarianoEscobedo, logró posicionarse como gobernador constitucional. Cirtamente él no fue la persona en quien depositaron susesperanzas los seguidores de Aguirre, sin embargo, la artillería pesada y la eficazintervención del gobierno general en la vida política al interior del estadopotosino logró sofocar un movimiento legítimo pero ilegal.

 

Consideraciones finales

Laselecciones que tuvieron lugar para elegir gobernador constitucional del estadode San Luis Potosí en el año de 1869 fueron una expresión legítima dedemocracia decimonónica. Los militares potosinos o avecindados que lucharondurante la invasión francesa y resistieron el segundo imperio buscaron ocuparlos espacios de poder político apegados a lo que dictaban las leyes electoralesdel estado. El general Francisco Antonio Aguirre, vecino de San Luis —concapital social y económico— se convirtió en el candidato de la clase militarpara ocupar la gubernatura del estado, sin embargo, él y sus seguidores sepronunciaron en contra de las autoridades locales ante la indefinición de losdiputados de nombrar al ganador en la contienda electoral; con su movimientotrasgredieron la legalidad de las instituciones del estado. El pronunciamientofue el medio legítimo, pero ilegal, para forzar la renovación de actorespolíticos locales. Con artificios legales, los legisladores potosinosimpidieron la participación libre de los castrenses. Desde esta perspectiva laselecciones fueron un fracaso en términos democráticos, ya que los legisladoresse opusieron al libre ejercicio de votar y ser votado.

 

Lista de referencias

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Otras Fuentes

Archivos

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Notas

*Algunas de las ideas presentes en este artículo las desarrollé originalmente enun texto que aparece como capítulo de un libro en el cual se estudian los pronunciamientosen México y España durante el siglo XIX. La diferencia estriba en que utilizotales ideas en este artículo en el contexto de conflictos electorales yposelectorales. Agradezco a Julio César Medina Barbosa así como a Marco AntonioVázquez Rocha, estudiantes de la licenciatura en Historia en la CCSYH de laUniversidad Autónoma de San Luis Potosí, por auxiliarme en la localización deinformación y por la lectura y comentarios críticos al texto; no obstante, laresponsabilidad del texto es mía.

1 En 1866, poco antes de instalar los poderes supremos enla ciudad de San Luis Potosí y convertirla en capital de la república, elpresidente itinerante Benito Juárez le dio el nombramiento como gobernador aJuan Bustamante, sin embargo, este fue reconocido sólo por aquellos queestuvieron a favor de la resistencia republicana, ya que los que se habíanadherido al imperio desde el 4 de enero de 1864 se regían por los preceptos yautoridades de este.

2 El historiador Fowler(2009) sostiene que el pronunciamiento fue una "práctica versátil,dinámica y fluida [...] un medio de facto legítimo aunque ilegal de inducircambios y reformas en las políticas del gobierno fuera del Estado o de lanación". En su opinión el pronunciamiento fue "un medio que buscóforzar cambios en la política del gobierno" (pp. 9-12).

3 Muro fue protagonista de los hechos, por lo tanto,su testimonio está sesgado por sus intereses políticos.

4 El Congreso general apoyó —unánimemente— un decreto enel que se autorizó al ejecutivo "a llamar hasta 4 000 hombres de lasguardias nacionales y hacer los gastos necesarios para el sostenimiento denuevas tropas", las cuales combatirían a los pronunciados (Cosío, 1988, t.1, p. 549).

5 En la Constitución Política del Estado Libre y Soberanode San Luis Potosí, en la sección vii, del poder ejecutivo, artículo 52, seestablecía que: "Si la falta del gobernador fuere absoluta y acaeciere encualquiera de los tres primeros años del periodo constitucional, se cubriráinmediatamente con arreglos al artículo anterior procediéndose enseguida anueva elección popular [...]." Apoyados en este artículo de laConstitución local, los legisladores tuvieron las facultades para convocar anuevas elecciones para gobernador (Cañedo, Gámez, Quezada y Rivera, 2000, p. 498).

6 Hamnett profundiza de quémanera se afectaron las relaciones entre México y algunas potencias europeastras el fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo.

7 La historiografía tradicional caracterizó los añosde la república restaurada como una etapa de cordialidad y tranquilidad entrelos liberales moderados y radicales, no obstante, historiadores como Brian Hamnett, Alan Knight, DanielCosío Villegas, Perry Laurens Ballard, Erika Pani y María Luna Argudín señalanque no necesariamente fue así. La búsqueda de algunos actores por afianzarse enel poder —y en consecuencia interrumpir la marcha de la democracia— son temasque aún están por explorarse, especialmente en las regiones.

8 Hamnett escribió unartículo en 1996 sobre las políticas regionales y el proyecto nacional durantela república restaurada, en él analiza tres problemas a los que tuvieron queenfrentarse los liberales en diversas regiones de México: el presidencialismo,el centralismo y el reeleccionismo. Juárez encabezóestas prácticas antidemocráticas de perpetuarse en el poder, en San Luis PotosíJuan Bustamante lo emuló. Las tensiones que vivieron los liberales endiferentes estados de la república mexicana ante la política centralista y lasdecisiones verticales de Juárez y Sebastián Lerdo de Tejada se registran entre1868 y 1870.

9 En los siete meses previos a la caída del segundoimperio existe evidencia de que hacendados potosinos realizaron considerablesaportaciones de capital, enseres, animales y comida al ejército republicano;los préstamos forzosos que brindaron no fueron del todo altruistas, lospropietarios de tierras rurales se aseguraron —a través de instrumentoslegales— de que las autoridades republicanas les reintegraran lo que habíanproporcionado en cuanto hubiera condiciones políticas y económicas parahacerlo.

10 Entiendo capital social como "aquel que estáconstituido por la totalidad de los recursos potenciales o actuales asociados ala posesión de una red duradera de relaciones más o menos institucionalizadasde conocimiento y reconocimiento mutuos [...] las relaciones de capital socialsólo pueden existir sobre la base de relaciones de intercambio materiales y/osimbólicas [...] En estas relaciones de intercambio, en las que se basa elcapital social, los aspectos materiales y simbólicos están inseparablementeunidos, hasta el punto de que aquellas sólo pueden funcionar y mantenersemientras esta unión sea reconocible" (Bourdieu, 2001, pp. 148-149, 151,154). Partiendo de esta definición, considero que desde 1866, año en que Juárez—presidente trashumante— nombró a Juan Bustamante gobernador de San Luis, elpolítico potosino logró tejer una red de conexiones a partir de un esfuerzocontinuo con actores sociales locales, quienes sabían que tarde o tempranoBustamante estaría en posibilidades de ofrecerles beneficios tangibles. Susadeptos y seguidores se percibían a sí mismos como un grupo con interesescomunes, por lo tanto, veían en él al "representante plenipotenciariorevestido de plena protestas agendi et loquendi" con capacidad para encomendarle la tareade representarlos. Para 1868, año en que los legisladores iniciaron unapersecución política en su contra, aquellos que formaron parte del grupo bustamantista, dejaron de reconocerle suliderazgo; las fracturas entre ellos y el otrora líder fueron insalvables, sucapital político por lo tanto se diezmó.

11 Los legisladores que habían sido electos enseptiembre de ese mismo año y que concluirían sus funciones en septiembre de1869 fueron: Mariano Barragán, Isidoro Bustamante, Ambrosio Espinosa, RománFernández Nava, Dionisio Garza y Garza, Ramón Francisco Gamarra, JoséEncarnación Ipiña, Ignacio López Portillo, ManuelMuro, Francisco de P. Palomo, Julián de los Reyes y José Paulo Verástegui.

12 Bustamante enfrentó dos procesos en su contra, enel primero, los legisladores lo acusaron de haber hecho gastos fuera delpresupuesto y, en el segundo, de haber invadido atribuciones del poderlegislativo. En realidad, fue el poder legislativo el que invadió la esfera delejecutivo ya que la Constitución local facultaba al gobernador para que formaralos presupuestos de ingresos y egresos y no al revés, tal como lo habíandispuesto de manera tramposa los diputados quienes expidieron un presupuestocontraviniendo lo establecido. En el segundo proceso, la mayoría de loslegisladores se dio a la tarea de formar un expediente contundente en su contra—con anterioridad habían elaborado uno que se caracterizó por sus flaquezas.Ese segundo expediente fue irrevocable y eficaz, pues a pesar de las defensas yalegatos que Juan Bustamante hizo a su favor, no pudo sostenerse más en elpoder.

13 Acta del Congreso del 9 de enero de 1869. Congresodel estado. Libro 5. Archivo Histórico del Estado de San Luis Potosí (AHESLP),México. Únicamente los diputados Julián de los Reyes y Román Fernández Navamantuvieron su respaldo a Bustamante.

14 Este ambiente se refleja en el vaivén degobernadores sustitutos que ocuparon el puesto de manera interina de 1868 a1869: el primero fue Carlos Tovar quien sustituyó inmediatamente a Bustamante;le siguió el licenciado Juan Barragán y, por último, ocupó el cargo el general Sóstenes Escandón.

15 100 hombres —o más— del general Pedro Macías en ElSalado; 100 hombres del general Jesús Martel en Tamazunchale;100 del coronel Guillermo Vasqueti en Rioverde y 40 de Martín Flores. Indudablemente, los númerospueden variar ya que estos fueron extraídos del Periódico Oficial. Véase(29 de agosto de 1869). La Sombra de Zaragoza (262), San Luis Potosí;véanse además (8 de septiembre de 1869). La Sombra de Zaragoza (266);(23 de septiembre de 1869). La Sombra de Zaragoza (271); (4 de octubrede 1869). La Sombra de Zaragoza (276) y (20 de octubre de 1869). LaSombra de Zaragoza (283). Fowler (2009) sostieneque se ha comprobado el involucramiento de civiles en la mayoría de lospronunciamientos del siglo XIX "desde que empezaron a planearlos]hasta el momento en que fueron lanzados, proveyendo las ideas y los recursosque necesitaron los hombres de uniforme para lanzar sus pronunciamientos"(p. 15).

16 Por su parte, Cosío (1988, t. 1, p. 540) describe elcontexto, desarrollo y conclusión del pronunciamiento a favor de Bustamante;cabe destacar que la federación envió al general Pedro Martínez, jefe de la 3aBrigada de la 3a División a combatir a los pronunciados.

17 En opinión de Cosío Villegas los militares de larepública restaurada tenían "un ansia intensa de poder".

18 Ley de Convocatoria para Elecciones deAyuntamientos, Diputados y Gobernador. Secretaría General de Gobierno. Colecciónde Leyes Electorales, 1878-1943. AHESLP, México.

19 Los partidos eran: 1. San Luis Potosí [capital], 2.Catorce, 3. Cerritos, 4. Ciudad del Maíz, 5. Ciudad Valles, 6. Guadalcázar, 7. Ciudad Fernández, 8. Alaquines,9. Salinas, 10. Santa María del Río, 11. Tancanhuitz,12. Tamazunchale y 13. Moctezuma.

20 Las boletas contenían la siguiente información:municipalidad, sello de la autoridad municipal, sección, boleta número, el C. ... tiene derecho a votar, sabe o no escribir, fecha yfirma del empadronador. Ley de Convocatoria para Elecciones de Ayuntamientos,Diputados y Gobernador, art. 15. Secretaría General de Gobierno. Colección deLeyes Electorales, 1878-1943. AHESLP, México.

21 Argudín (2006) sostieneque "La Constitución de 1857 en su sección IV, de los ciudadanosmexicanos, artículo 34 señalaba: Son ciudadanos de la república todos los que,teniendo la calidad de mexicanos, reúnan además las siguientes: i. Habercumplido 18 años siendo casados, o 21 si no lo son" (p. 69).

22 Ley de Convocatoria para Elecciones de Ayuntamientos,Diputados y Gobernador, art. 9°. Secretaría General de Gobierno. Colección deLeyes Electorales, 1878-1943. AHESLP, México.

23 Ley de Convocatoria para Elecciones de Ayuntamientos,Diputados y Gobernador. Secretaría General de Gobierno. Colección de LeyesElectorales, 1878-1943. AHESLP, México.

24 Ley de Convocatoria para Elecciones de Ayuntamientos,Diputados y Gobernador, art. 48°. Secretaría General de Gobierno. Colección deLeyes Electorales, 1878-1943. AHESLP, México.

25 Ley de Convocatoria para Elecciones deAyuntamientos, Diputados y Gobernador, artículos 51, 52, 53 y 56. SecretaríaGeneral de Gobierno. Colección de Leyes Electorales, 1878-1943. AHESLP, México.

26 En el año de 1874 la población en el estado de San LuisPotosí era de 525 110 habitantes de ambos sexos y en el partido de la capitalhabía 127 526 habitantes. En esa cifra estaban contabilizados los militares; esmuy probable que los números no hayan cambiado considerablemente en cinco años.

27 La nueva legislatura entró en funciones a partir dela segunda quincena de septiembre de 1869.

28 Actas del Congreso de la sesión del 19 de octubrede 1869, sesiones del 15 de septiembre de 1869 al 3 de septiembre de 1870.Congreso del Estado. Libro 5. AHESLP, México.

29 Pongo en duda la enfermedad de Tovar porque dosmeses después de su renuncia se postuló como candidato para gobernador.

30 Refiere también que hubo dos candidatos más peroque no fueron presentados de manera oficial.

31 (21 de noviembre de 1869). La Sombra de Zaragoza(296), San Luis Potosí.

32 Serie civil, exp. 25, t. 1,1869. Archivo Histórico de la Casa de la Cultura Jurídica, "MinistroAntonio Rocha Cordero" (AHCCJSLP), México. De acuerdo con Herrera (2008),Francisco Antonio Aguirre fue uno de los mayores adjudicatarios de fincaseclesiásticas y fiador de réditos. Estas operaciones fueron hechas en la décadade los años cincuenta y sesenta en el contexto del proceso de desamortizaciónde los bienes eclesiásticos. Es importante saber que el padre de FranciscoAntonio, el general José María Aguirre, fue una figura política de primer nivellocal y nacional; durante el gobierno de Mariano Arista, por ejemplo, sedesempeñó como ministro de Justicia. Hacia 1856 el entonces presidente deMéxico Ignacio Comonfort lo nombró gobernador del estado de San Luis Potosí; unaño más tarde fue gobernador sustituto del mismo estado. En 1862 fue —una vezmás— gobernador y comandante de San Luis Potosí. Las posiciones políticas queocuparon los Aguirre —padre e hijo— pueden indicar, por un lado, que estuvieronconstantemente en los escenarios políticos, y por el otro, que poseían capitaleconómico considerable desde la década de los años cincuenta, el cual habíanacrecentado puesto que para 1869 poseían 64 fincas urbanas en la capital delestado. Para mayor información sobre sus propiedades: pp. 71, 119-120, 128-129,136 y 146.

33 Sesión del Congreso del estado, 25 de noviembre de 1869.Congreso del Estado. Libro 7, actas del 15 de septiembre de 1869 al 3 deseptiembre de 1870. AHESLP, México. La elección aludida fue la de 1867, cuandofue declarado gobernador constitucional Juan Bustamante.

34 Sesión del Congreso del Estado, 25 de noviembre de 1869.Congreso del Estado. Libro 7, actas del 15 de septiembre de 1869 al 3 deseptiembre de 1870. AHESLP, México.

35 Sesión del Congreso del Estado, 25 de noviembre de 1869.Actas del Congreso, folios 11-112. AHESLP, México. Ese mismo día Juan Barragánrenunció como gobernador sustituto y en su lugar nombraron a Sóstenes Escandón.

36 Jorge García Granados, junto con Jesús Toledo y ellicenciado Ireneo Paz, habían sido sujetos a proceso en Sinaloa por haberparticipado en una insurrección en ese estado. Cosío (1988) señala además queestos hombres animaron el pronunciamiento de Aguirre, para más detalles: pp.536, 543, 545, 549-550.

37 Aguirre desconoció al gobernador Sóstenes Escandónasí como los integrantes de la legislatura.

38 "Asonada contra el gobierno de San LuisPotosí". San Luis Potosí, 15 de diciembre de 1869.

39 "Juárez reprueba el movimiento". México, 20 dediciembre de 1869.

40 "Quien encabeza la asonada potosina insiste enjustificarla". San Luis Potosí, 23 de diciembre de 1869.

41 En una carta que le escribió Manuel Larrañaga algeneral Miguel Eguiluz, le explicó que desde superspectiva, el gobierno general había injerido en la política interior delestado de San Luis al no reconocer el derecho del pueblo de expresar susinconformidades. Además le reveló las razones que lo llevaron a tomar ladecisión de desobedecer las órdenes de Mejía: "Por mi parte nada habríahecho en tanto que no hubiese sido como fui estrechado a cañonear al pueblo o arebelarme. Opté por lo segundo, porque es preciso ya poner un término a ladictadura que nos gobierna, y a los que hemos combatido hace tantos años paravolver a caer en ella, y lo que es peor, ser nosotros los instrumentos de latiranía" [cursivas mías]. "Larrañaga invita al general Eguiluz a sublevarse". San Luis Potosí, 27 dediciembre de 1869.

42 Ahora bien, debe considerarse que no es del todosorpresivo que el general Martínez participara activamente en la redacción delplan ya que desde hacía tiempo atrás consideraba que Juárez era un "sordorematado" y observaba además "la torcida marcha del país, tanto atentadocontra la Constitución, tanta intriga y tanto desengaño" (Cosío, 1988, t.1, pp. 249 y 547).

43 En la mayoría de los pronunciamientos se incluyó un planpolítico en el que se detallaba a través de una serie de artículos "lo quelos oficiales o miembros agraviados de la comunidad querían que el gobiernoregional y/o nacional hiciera".

44 probablemente el origen del descontento de losmilitares comenzó desde julio de 1867, cuando por órdenes del presidente de larepública se reorganizó y redujo el ejército de 60 000 a 20 000 hombres."Ha sido general la opinión de que esta resolución de Juárez fue un errorpolítico gravísimo, al cual deben atribuirse todos los motines y levantamientosque el país padeció hasta bien cimentado el porfiriato" (Cosío, 1988, t.1, p. 125).

45 Serie civil, exp. 79, t.1, 1870. AHCCJSLP, México.

46 El plan del general Martínez se localiza en elexpediente de la Serie penal que el 18 de febrero de 1870 abrió el primerJuzgado de Distrito de la capital potosina a petición y en colaboración con el SupremoTribunal de Justicia de la Nación, para realizar una averiguación sumaria yaprehender y consignar a dicha autoridad a los que resulten responsables en larevolución que se registró en esta ciudad el día 15 de diciembre de 1869. Lasprincipales diligencias que ordenó Mariano Hernández, juez primero de letrasdel ramo criminal, fueron: que se le proporcionarán los periódicos ypublicaciones de los revolucionarios. Que se le informará a los jueces 2° y 3°de letras para que con base en los antecedentes solicitara a los agentes depolicía de los barrios averiguar sobre el particular y al alcalde de la cárcelpara que declarara la entrada y salida de presos en la época de la revolución.Serie civil, exp. 79, t. 1, 1870. AHCCJSLP, México.El juzgado primero de distrito tuvo conocimiento de al menos diezaveriguaciones más que se relacionaron con la insurrección.

47 Serie civil, exp. 79, t.1, 1870. AHCCJSLP, México.

48 Serie civil, exp. 79, t.1, 1870. AHCCJSLP, México.

49 En una circular fechada el 15 de febrero de 1870enviada por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público a las autoridades deSan Luis Potosí, así como a las de otros estados de la federación, se adjuntóel decreto 31 del mes de enero del mismo año en el cual se reglamentaba"la manera de hacer efectiva la responsabilidad pecuniaria [en] queincurren con arreglo a las leyes vigentes los sublevados". Se remitieron,además, algunas listas con los nombres de las personas que habían suscritodiferentes planes sediciosos en varios lugares de la república para que lasautoridades procedieran a dar cumplimiento al decreto antes referido. Gracias aeste tipo de documentos sabemos que los "movimientos de insurrección"de zacatecas y Orizaba apoyaron e incluso se unieron al de San Luis. El 8 deenero fue proclamado el Plan Regenerador de San Luis, reformado en zacatecas,el cual estuvo firmado por Trinidad García de la Cadena y Francisco Acosta. El15 de enero de 1870 se pronunciaron Vicente Salcedo y Francisco Cortés Carrilloproclamando en Orizaba el Plan de San Luis. Colección de Leyes Electorales,1870. AHESLP, México. De acuerdo con Cosío (1988), García de la Cadena ansiabaentrar en la revuelta ya que además de ser un "enconado desafecto delejecutivo federal" y del "gobierno central en general", fue unode tantos castrenses que reclamaba la apertura de los espacios de poder parainsertarse en uno de ellos (t. 1, pp. 550-551).

50 Durante el mes de enero y parte de febrero, lospronunciados adeptos al plan de Aguirre, Martínez y Larrañaga ocuparon lacapital potosina así como el partido de Catorce, el ayuntamiento de Venado yalgunos pueblos del oriente del estado. Los hombres del general Pedro Martínezque no sucumbieron a los embates de las fuerzas federales se dispersaron y enlos meses previos a la elección del gobernador constitucional el PeriódicoOficial publicó noticias de ataques esporádicos —pero considerables— dedichos insurrectos. Asimismo, en algunas páginas de la publicación loseditorialistas sentenciaron que los pronunciados medraban la estabilidadpolítica y por esta causa se aplazaba la completa tranquilidad en el estado.

51 Congreso del Estado. Actas del Congreso, fs. 112-115,1870. AHESLP, México. Seis meses después Escandón renunció al cargo y ocupó sulugar el diputado en funciones Miguel María Esparza, quien también había sidocandidato a gobernador en el año de 1869.

52 Mariano Escobedo a Ignacio L. Vallarta, San Luis Potosí,21 de septiembre de 1870. Ignacio L. VallartaPapers, 1852-1943. Correspondence, 18521893, caja 4, fólder 15. Ignacio L. Vallarta Papers, Benson LatinAmerican Collection, The University of Texas at AustinLibraries.

53 Mariano Escobedo a Ignacio L. Vallarta, San LuisPotosí, 21 de septiembre de 1870. Ignacio L. Vallarta Papers,1852-1943. Correspondence, 18521893, caja 4, fólder15.

54 Escobedo fue gobernador constitucional y sustitutoen el periodo de 1870 a 1874. Durante ese cuatrienio se ausentó de San Luis envarias ocasiones y quienes lo sustituyeron fueron militares allegados a él. Alconcluir su periodo en 1874 se convocó a nuevas elecciones resultando electo uncivil, el licenciado Pascual M. Hernández.

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